
A mis papás siempre les gustó muchisisimo leer, mi mamá es de esas personas que si no tiene un libro o revista a la mano, agarra lo que se le ponga enfrente: caja de cereal, bote de champú, lo que sea, y se avienta toooooodas las etiquetas. Mi papá era más de cosas técnicas, aunque de vez en cuando se aventaba una que otra novelita o librín de historia.
Quisiera decir que el gusto viene de familia, pero me temo que sería una aseveración bastante arriesgada. Mi abuelo paterno escribió un libro, al menos eso presume (o presumía, que tal que ya se murió), una novela ambientada en la época revolucionaria. Mi papá me contó que, por supuesto, nadie nunca quiso publicarla, así que el agüelo agarró los ahorritos, mandó a copiar y encuadernar algunos ejemplares que luego distribuyó y pues ni idea de qué pasó después. Un día, siendo bien chiquititita, lo encontré en el librero familiar, me sorprendió leer en el lomo el, nada común, nombre del abuelo (Crecencio Gutiérrez, Don Chano pa' los cuates), fue cuando pregunté a mi papá y supe toda la historia. Valga decir que nunca lo he leído, confieso cierto miedito de hacerme una idea peor de la que ya tengo del condenado abuelo, mejor así. Del resto de la familia mejor ni hablar, con trabajos y leen el letrero del micro.
Mis papás no tuvieron oportunidad de grandes estudios por X, Y o A* razones, pero estaban muy conscientes de la importancia de la lectura en el desarrollo de sus queridos engendros, así que los primeros libros datan de nuestros primeros días de vida (comprados, obviamente no leídos), los 3 ya sabíamos leer cuando entramos a la primaria, cosa que para los chamacos de ahora ya es requisito indispensable, pero en mich tiempochs era todo un logro.
Ya más grandecitas mi pá nos sentaba, a mi hermanastra y a mí, en un sillón, cada una con su libro y no nos movíamos de allí hasta que él dijera. Muchas cosas ni las entendía (una niña como de 7-8 años leyendo "Pantaleón y las visitadoras", háganme el recondenado!!), pero, supongo, así fue que se me quedó el gusto!!
En mi etapa escolar, después de la escuela, mis labores obligatorias antes de ver Candy Candy eran 1) la tarea, 2) tender la cama (sí, se tendía hasta regresar de la escuela porque si no, no daba tiempo yyyyyy?) y 3) leer un ratito. Mi má linda era la encargada de supervisar que cumpliéramos con todo y le gustaba sentarse con nosotras a leer algo, tardes divertidas!!!
Para mis clases de matemáticas, mi papá me regaló su "Manual de fórmulas técnicas", un librito verde como de 500 páginas llenas de maneras de resolver cuanto problema matemático y uno que otro físico (de física, no de necesidades de mi puerquesín) y ese gesto me hizo muy feliz, a pesar de que ni una cuarta parte del manual sirviera para la secu, si me hubiese inclinado por la ingeniería entonces sí!!!
Cuando tenía que estudiar para la única materia que reprobé en toda mi vida (malditas canchas de basquetball y condición física de adolecente que me hacían pasar allí mis horas de clase!!!) mi papá estaba muy molesto, recuerdo un vago regaño pero lo que nunca olvidaré es que me obligó a leer "Mantenga viva su PC", con lágrimas le hice ver su error: el temario del profe no tocaba ni un solo tema parecido al índice del libro. Su respuesta: "Cómo sabes que no va a venir en el examen, si no asistías a clases??", ni qué alegar con esa muestra de sabiduría snif!! Valga mencionar que pude contestar una de las respuestas gracias al castigo ñ_ñ
A mi Ñoñe le he dado toda clase de regalos, pero lo que más domina, siguiendo el ejemplo de mis apás, son los libros y le encantan!!! Cada vez que llego a casa de mi sacrosanta corre a espulgar mi bolsa/mochila/maleta a ver qué encuentra y termina "leyendo" el libro que encuentre. Ya lee palabras pequeñas y simples y ama la escuela, va a ser un ñoñazo como su tía!!!!
"La Gente", mi grupo de amigos más cercano, también gusta de la lectura, este año hicimos un intercambio de libros, cada uno llevó su favorito y lo prestó a alguno de los reunidos allí. Yo me quedé con "Farabeuf", de Salvador Elizondo, lo elegí porque, según el dueño, era siniestro y terrorífico... pffft!!!! Quise aventarlo al fuego en el segundo capítulo: "su pié pegaba en la bola de metal, las moscas volaban en la ventana, agarraba la estrella de mar" y así, repítanlo una y otra vez hasta llenar cada página del libro, ni pies ni cabeza, me cae. Según el Sebas, eso es lo terrorífico, no saber qué pasa, qué interpretación dar, quién es el que narra, a quién mataron, por qué... pero NO!!! Definitivamente la lectura pretenciosa no es lo mío. Si alguien del público quiere refutar mi punto, siéntase libre de hacerlo, eso sí, me tienen que aclarar la trama, nada de "ay es que de eso se trata, de nada, de estresarte" pffft!!! Cuestiones por resolver tengo miles en mi vida, por eso leo, para ver cómo los protagonistas le dan un final a la historia, sea bueno o malo, es un final al fin y al cabo (jijiji fin, fin, fin), leo porque me saca de este mundo por ratitos!! Buehh odié con odió jarocho al tal Farabeuf pero fue un experimento muy bonito con los cuates!!!
A mi novio lo veo todos los días, todos y cada uno de ellos, sí señor!!! El cafecito mañanero me lo preparo con él, comemos juntos, salimos a la misma hora y muchas veces después del trabajo, vamos por una actividad extra, cine, café, lo que sea. Supongo que muchos no habrían soportado el año nueve meses que llevamos juntos con este tipo de rutina, pero un punto a favorsísimo de la relación es que nuestra plática siempre es interesante. Si alguno de los dos no leyera, esto ya habría sido una historia muy aburrida, pero esas citas en las cafebrerías y esos regalos cumpleañeros de muchas páginas, renuevan nuestras cabezas todos los días y siempre hay puntos nuevos que comentar, cosas qué aprender o conocer.
No quiero sonar pretenciosa-pseudointelectual, pero mi vida ha estado rodeada de libros. Tengo una pésima memoria y de muchos de ellos no recuerdo más que vagas cosas o solo el título, pero los he leído. Cada uno en su momento, me han llevado al mar, al cielo, a países lejanos, a universos paralelos o a través del tiempo, he reído, he llorado, me he enojado, he tenido miedo y me han surgido sentimientos nuevos gracias a ellos. No puedo entender alguien a quién no le guste la lectura porque la gente a mi alrededor es lo contrario, pero qué privilegio!!!
La lectura, sobre todo, fomenta mis memorias de grandes momentos con la gente que amo. Así que orenle a leyerle!!!!
La lectura, sobre todo, fomenta mis memorias de grandes momentos con la gente que amo. Así que orenle a leyerle!!!!
*A de Angélica, si, bien decía mi padre: "Sabes por qué nos casamos?? Por tu culpa!!", tan tierno él!!!
