Voy regresando de una muy buena cena con la familia. Los paseítos con el Ñoñe y los tacones no se llevan bien, sobre todo con las desveladas, el trabajo en fin de semana y el cansancio físico del día, pero ver las cuatro caritas sonrientes que regresaron junto conmigo a casa hicieron que lo olvidara, al menos, hasta que me senté en mi sillón y me quité los zapatos.
Un día de hace seis años, mi hermana solo no llegó a la casa, así nomás a las 7 de la mañana se fue a la escuela y ya no regresó. Golpe bajo a la familia!! Ella era mi mejor amiga, compañera de angyeaventuras, y el hecho de que se fuera me dolió tanto, que no pude superarlo hasta hace un año con la llegada del Ñoñe a mi vida.
Ahora, lleva más de siete meses en nuestra casa, mi cuñado viene a verlos cuando puede y como puede (entiéndase, cuando no tiene que jugar futbol o irse e borrachote los fines de semana) y para la manutención del chamaco deja nada más y nada menos que la grandiosa cantidad de cien pesotes (cuando deja). La verdad es que yo estoy feliz, los demás procuramos que ni a ella ni a mi muchacho les falte nada, ella apoya con las labores de la casa y el engendro del mal nos alegra la existencia con sus ocurrencias y sonrisitas (aparte, mi cuñado está re feo, con F de foca, deveritas que sí).
Hace un par de semanas se decidió a dejarlo definitivamente y hoy nos tocó ir a empacar todas sus chunches. Mi má, mi hermano y yo hicimos los arreglos necesarios para ir todos, así nos pasamos el día envolviendo trastes y perjumenes en periódico, eso sí, con el sarcasmo y humor negro que caracteriza a la familia.
Mientras yo encontraba la manera de que la canela y pimienta no se salieran de los especieros, pensaba en lo que estaría pasando mi hermana. Yo sé lo que se siente perder a alguien que amas y es un sufrimiento que le deseo a poca gente que conozco y porque los odio mucho. Casi no decía nada, estaba muy apurada por salir del que fuese su hogar, durante cuatro años, cuánto antes!
Es cierto que ya tiene tiempo que no vive con él pero eso no quita el hecho de que en algún momento su amor llegara al grado de preferirlo sobre aquellos que habíamos estado a su lado, soportándola y queriéndola, por 18 años, responder covencidísima "Sí" a la pregunta del juez querer estar el resto de su vida a su lado y estar segura que podía formar una familia estable como esta en la que ella creció feliz.
Creí prudente pasar un tiempo juntos, no en nuestra casa, que ahora cuenta con menos espacio y más chácharas imprácticas, así que los invité a cenar, allí se fue el bono de productividad de esta quincena (ñeeee! de todas formas, no iguala nadita el trabajo que he realizado), pero vale cada centavo al ver que mi Ñoñe admiraba a los animalitos falsos y que comimos rico, pero sobretodo que seguimos siendo los mismos que hace más de seis años éramos. Estamos juntos, nos queremos, nos divertimos y nos apoyamos cuando es necesario.
Estoy segura que será fácil salir adelante de los problemas, ya se nos murió el papá y aquí seguimos, locos y raros, pero disfrutando lo que nos queda. Lo único que temo es que mi sobrino va estar hechecito a nuestro modo, le van a gustar los trancazos y zangoloteos cariñosos, le va a ir al Cruz Azul, el cinismo se le va a dar de manera natural y le fascinaran los dulces, pero creo que va a tener una infancia muy feliz y, lo principal, me seguirá queriendo más que a su papá!!! Ja!
Creo que la principal razón de no ansiar formar una linda familia es porque he tenido una desde hace 26 añotes y un mes! Ay si sí los quiero, aunque ellos estén tan feos!

Cuicuiri al que diga que mis hermanos se parecen a mí!! >.<