Hoy estoy recordando
Recuerdo a mi padre, tallando madera en el patio de la fea y húmeda casa de la abuela que nos acogió durante 7 años, escuchando esas aburridas canciones que yo no entendía y sin embargo, identifico al escuchar algunas de sus notas y me sé las letras de memoria.

Recuerdo las tardes de viernes en que llegaba a casa. Había que mover los muebles de lugar y tallar fuerte las manchas de plastilina en el sillón... Cada vez que entraba decía "Ay no! Me equivoque de casa" y fingía salir, mi hermana y yo corríamos a abrazarlo y explicarle que solo cambió el orden de los sillones, se regresaba contento.

Recuerdo ese sonido particular que hacían sus llaves al abrir la puerta de fierro y los brincos que dábamos hasta llegar a sus brazos y encontrar las flores para mi madre y los dulces o juguetes para nosotras.

Recuerdo que siempre repelaba porque mi mamá había tirado alguna camisa vieja, siempre decía que era "su favorita".

Recuerdo la repulsión que provocaba la leche en polvo que mi mamá nos obligaba a tomar de vez en cuando y el olor que desprendía al agregar chocolate en polvo (el de la jirafita en la bolsa) para disimular el sabor.

Recuerdo la carita de mi hermano asomándose en la pared, cuando mi papá lo instigaba a hacernos alguna travesura, su sonrisita maliciosa pero a la vez tan tierna... dónde habrá quedado?

Recuerdo el cabello de mi madre, siempre corto, pero sin quererse acomodar, algo tenía yo qué sacar de ella.

Recuerdo el terror a dar cada paso que me conducía de la primaria a la casa, sabiendo el regaño y cinturonazo que me tocaba por haber perdido el suéter del uniforme, ese hueco en la pancita que cada año es más frecuente y mucho más preocupante.

Recuerdo la emoción que causaba ver a los primos el fin de semana, ponernos los tacones de mi doña Amalia y derramar los perfumes de mi tía Claudia. La casa de mi abu, siempre hogareña, siempre cariñosa... Esas semillitas del jitomate que le dejaba a la sopa de fideos más deliciosa que he probado en toda mi existencia... Nunca entendí por qué mi mamá se las quitaba si era tan divertido comerlas.

Recuerdo los domingos en el patio, los adultos escuchando a José Alfredo alrededor de la fogata y los demás corriendo por toda la casa como viles endemoniados.

No recuerdo el nombre de la vecinita que bajaba a jugar conmigo, pero recuerdo que mi mamá le regaló un payaso de trapo que me gustaba mucho y la odié... También recuerdo que me dio mucho gusto cuando al poco tiempo tuvieron que raparla porque se echó un bote de pintura vinílica encima y me burlaba de los rastros amarillo canario en su cabeza.

Recuerdo las florecitas de plástico en un vasito de gelatina lleno de cemento, que me regaló la maestra Evelia para que dejara de llorar y entrara a la escuela. Me acuerdo que el director me llamaba "lagrimitas" en un tono cariñoso y me daba de esos pequeños dulces color pastel en forma de corazón. Pensaban que no me gustaba la escuela, pero no conocían la verdadera razón, ni tomaron en cuenta que mi triste etapa duró seis meses...

Me acuerdo del baile de los pitufos en el que quería participar y la sensación de fracaso cuando no me integraron, luego mentí para que me disfrazaran de mariposita rosa en lugar de flor, como era la indicación, imaginaba que el centro de atención sería yo y no "Neblumo"... Me sentí fracasada otra vez porque todos se burlaron de mí y la maestra me escondió atrás de todos los niños-arbolito.

Me acuerdo de que mi amiga, Gaby, me desesperaba y era grosera con ella, pero si no iba a la escuela lloraba su ausencia... Eso no ha cambiado mucho...

Me acuerdo de que en el salón había una tal Mónica y cuando escuchaba que la llamaban a mi mentecita de seis años llegaba la melodía "Moni moni Mónica, mari mari Maricela Yeah (8)" (WTF?)

Aún recuerdo la cancioncita que compuse con el letrero de un negocio en la calle en la que vivíamos "Abarrotes, vinos y licores", anunciaba... Me gustaba cantarla en mi mente cuando estaba preocupada, no me acuerdo si funcionaba para tranquilizarme, pero no perdería nada con intentarlo a estas alturas (no!! Ni pregunten, no les diré cómo va, ni siquiera la tonadita).

Recuerdo que es bueno escuchar a Silvio, Pablo y Juan Manuel de vez en cuando y que si se me antoja, puedo tomar leche en polvo con chocolate... Recuerdo que recordar me hace feliz y que ya es hora de dormir...
Recuerdo que recordar me hace feliz y que ya es hora de dormir...
10 Responses
  1. Leon Says:

    Que interesante y reconfortante es eso de los recuerdos ¿no?, a la vez que leia tu post recorde mi propia infancia que hoy se ve taaaaaaaaan lejos, como un mundo aparte, como si hubiera sido otra vida, es increible como en la niñez el tiempo pasa lento afortunadamente, quiza para que uno como niño disfrute mas su infancia, ahora es todo lo contrario y siendo adultos parece que los años se nos vienen encima como agua, la mayoria un poco cargados de preocupaciones pero que chido que recuerdes y nos recuerdes a todos que alguna vez fuimos niños para tenerlo presente y de vez en cuando relajarnos para seguir con la vida.

    Muchos saludos.


  2. Yo, Vakero Says:

    Los recuerdos, definitivamente es lo que alimenta mucho de lo que somos ahora.

    De los post que da gusto leer.

    Un abrazote!!

    XD


  3. achg Says:

    Es espectacular la cantidad de sensaciones que puedes llegar a experimentar recordando..

    Acabo de caer en cuenta que aunque hay detalles no concisos de los recuerdos (como por ejemplo la tonada de tu rola), al final puedes terminar con una sonrisa de oreja a oreja..

    Olas desde el paradise!!

    8)


  4. protaro Says:

    andas muy nostálgica...

    a todos nos pasa

    a mi no me gusta recordar mucho por que me pongo trizte u_U

    saludos (K)


  5. Sidurti Says:

    què nostálgica!!
    ¿En dónde se reparten los pañuelitos para la lagrimita traicionera?


  6. Anónimo Says:

    cosirri!
    super tierno tu post, como a todos, hiciste q m remontara a mi niñez.

    a veces siento q es malo recordar tanto, creo q yo lo he hecho demasido al grado de vivir en el.... no siempre, pero hay dìas en q m quedo, suele suceder cuando estoy triste, o nostalgica


  7. D´Maurice Says:

    La de la foto parece hija de la chimoltrufia.


  8. Yo, Vakero Says:

    Where are you? Sniff

    ;)



  9. Angye Says:

    Noel.- Eso mismo me pasa y sí se extraña mucho sentir ese tipo de "peocupaciones" nada comparables con las de ahora, pero cada cosa en su etapa :P

    Vakero.- Gracias!

    Alex.- Olas (de gente) desde los defes!! Juro que sí recuerdo bien la tonada, por el diosito de papel que sí!

    Protaro.- Sí confiesolo que al escribir no pude evitar las lagrimitas traicioneras, pero son los pequeños detalles que me llevaron a ser quien soy ahora, mi má siempre me ha dicho que por malas o tristes que sean las cosas siempre encuentras algo bueno de ellas y he comprobado que es súper cierto, la onda es buscarlas!!

    Sidurti.- Aca tengo unos kleeanex que me dejaron los compañeritos con ositos blancos... quién sabe por qué el motivo, pero pa' la moquera sí sirven

    Anonim@.- Sí hay ciertos días que así pasa, lástima que uno no puede volver allá :(

    Maurice.- Lo es, lo es

    Vakero.- Aquí???

    Coconita.- Ya vine es que estos osos ash! Ves como son de desgraciados negreros!!